Lanzamiento: Estudio sobre mecanismos de beneficios compartidos en proyectos energéticos en Chile
Ministerio de Energía y GIZ presentan estudio clave sobre beneficios compartidos en proyectos energéticos
El Ministerio de Energía de Chile, a través de su División de Participación y Diálogo Social, junto a la Agencia de Cooperación Alemana GIZ, presentó el Estudio sobre mecanismos de beneficios compartidos en proyectos energéticos en Chile, un insumo estratégico para avanzar hacia una transición energética justa, con foco en la aceptación social, la gobernanza territorial y el desarrollo local.
El estudio aborda uno de los temas más relevantes y aún controversiales de la transición energética en Chile: cómo asegurar que los beneficios de los proyectos energéticos no sean solo ambientales, sino también sociales y económicos para las comunidades donde estos se desarrollan. A diferencia de compensaciones puntuales, los mecanismos de beneficios compartidos analizados están vinculados a los flujos financieros de los proyectos y son co-diseñados con los actores locales, promoviendo relaciones de largo plazo y reduciendo potenciales conflictos.
La presentación se realizó en la sede de la CEPAL en Santiago y contó con palabras de apertura del subsecretario de Energía, Luis Felipe Ramos, y de Jacob Franck, asesor de Políticas de la División de América Latina del Ministerio Federal de Economía y Energía de Alemania. Asimismo, participaron el equipo consultor a cargo del estudio, RST Andes, y un panel de alto nivel integrado por representantes de Naciones Unidas, CEPAL y Generadoras de Chile.
El documento revisa experiencias internacionales y propone cinco mecanismos de beneficios compartidos de carácter vinculante, que van desde esquemas de propiedad compartida hasta la participación directa en los ingresos de los proyectos. Para su implementación exitosa, el estudio destaca la necesidad de una gobernanza participativa sólida, que involucre a empresas desarrolladoras, comunidades —incluyendo pueblos indígenas—, gobiernos locales y otros actores relevantes, bajo principios de transparencia, legitimidad y rendición de cuentas.
Entre sus recomendaciones, el estudio plantea acciones de corto, mediano y largo plazo, como la definición clara del concepto de beneficios compartidos, el desarrollo de proyectos piloto, incentivos tributarios, la creación de plataformas públicas de información, el fortalecimiento de capacidades locales y, a largo plazo, la incorporación de estos mecanismos en el marco legal nacional.
La relevancia del estudio para el mercado energético es significativa, ya que contribuye a generar aceptación social para los proyectos de energías renovables, condición clave para asegurar la viabilidad de las inversiones y el cumplimiento de los plazos de desarrollo en el contexto de la descarbonización y la seguridad del suministro energético.